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30 Junio 2026

Flash económicos

Manufactura y minería profundizan su deterioro y anticipan un débil Imacec de mayo

En este contexto, estimamos una contracción del Imacec de mayo en torno a 1% interanual.

Las cifras sectoriales de mayo evidencian una actividad aún deteriorada con una sorpresa negativa en la producción manufacturera, debilidad en el comercio mayorista y una minería que continúa castigada por la menor extracción de cobre. En este contexto, estimamos una contracción del Imacec de mayo en torno a 1% interanual.

La actividad comercial creció 1,6% a/a, sostenida, principalmente, por el componente minorista. El Índice de Actividad del Comercio al por Menor aumentó 4,8% a/a, impulsado por mayores ventas de vestuario, alimentos y productos electrónicos, mientras que las ventas minoristas de combustibles retrocedieron 5,7% a/a. En términos desestacionalizados, el comercio avanzó 0,3% m/m, recuperando solo parcialmente la caída del mes previo (–0,5% m/m) y manteniéndose en niveles similares a los observados en febrero, lo que da cuenta de un consumo que sigue mostrando resiliencia, pero sin señales claras de aceleración.

En contraste, el comercio mayorista retrocedió 2,1% a/a, explicado en gran parte por la caída en las ventas de combustibles (–16,9% a/a), que acumulan tres meses consecutivos de contracción. A ello se suma una marcada desaceleración en las ventas de maquinaria y equipos, que crecieron apenas 1,4% a/a, muy por debajo del 8,1% registrado en abril y del 9,0% de marzo, en un contexto de bases de comparación más exigentes. Junto con la disminución de las ventas de materiales para la construcción (–6,1% a/a), estos antecedentes sugieren una pérdida de dinamismo en algunos componentes de la inversión, aunque parte de este ajuste podría ser transitorio considerando las perspectivas aún favorables para los grandes proyectos de inversión.

La producción manufacturera registró una caída de 7,2% a/a, junto con una disminución de 0,5% m/m desestacionalizada. Al igual que en meses anteriores, el principal factor detrás de este resultado fue la elaboración de alimentos (–10,9% a/a), afectada por la persistente debilidad del sector pesquero (–49,2% a/a). A ello se sumó la menor elaboración de bebidas (–10,2% a/a). También incidieron negativamente la fabricación de papel (–5,8% a/a) y de productos de madera (–12,1% a/a). Más allá de estos sectores, varias líneas asociadas a maquinaria e insumos para la construcción continuaron mostrando retrocesos, reforzando la señal de un menor dinamismo en actividades vinculadas al sector de la construcción. La principal incidencia positiva provino de la refinación de petróleo (8,3% a/a), aunque este resultado responde, principalmente, a una baja base de comparación.

 La minería mantuvo la tónica de los últimos meses, con una contracción de 10,6% a/a. El deterioro respondió a la menor extracción de cobre (–11,8% a/a), que continúa ubicándose en niveles significativamente inferiores a los del año pasado. Este resultado no alcanzó a ser compensado por el dinamismo de la minería metálica distinta del cobre (17,5% a/a), impulsada por el oro, ni por la minería no metálica (15,2% a/a), asociada al litio.


Mercado laboral continúa deteriorándose y alcanza su mayor tasa de desempleo desde 2021

El mercado laboral continúa mostrando señales de deterioro. De acuerdo con el INE, la tasa de desempleo desestacionalizada aumentó a 9,2% en el trimestre móvil terminado en mayo (9,4% en la serie sin ajuste estacional). Esto representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto del trimestre móvil previo y de 0,5 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior. Con ello, la tasa de desempleo alcanza su nivel más alto desde julio de 2021.

El aumento de la desocupación se explicó, principalmente, por una débil creación de empleo, con apenas 5,4 mil nuevos puestos respecto del trimestre móvil previo, insuficiente para absorber el fuerte incremento de la fuerza de trabajo, que se incrementó en 41,8 mil personas.

A nivel de categorías ocupacionales, también se observa un deterioro en la composición del empleo. El empleo asalariado registró una destrucción de 48,2 mil puestos respecto del trimestre móvil previo y una caída de 0,5% anual. En contraste, el empleo no asalariado tuvo un alza de 37 mil puestos (serie sin ajuste estacional). Más allá de esta recomposición, preocupa el desempeño del empleo asalariado, que no solo dejó de crecer, sino que comenzó a mostrar retrocesos, reflejando un mercado laboral de menor calidad.

A nivel sectorial, la caída del empleo estuvo concentrada en agricultura, con una disminución de 38,6 mil puestos, consistente con sus patrones estacionales. Sin embargo, también destacó la fuerte destrucción de empleo en construcción (–29,6 mil puestos) y actividades inmobiliarias (–9 mil), lo que da cuenta de un sector de edificación habitacional que continúa débil. En contraste, se registraron aumentos de empleo en información y comunicaciones (+14,4 mil puestos), actividades profesionales, científicas y técnicas (+12,1 mil), administración pública y defensa (+10,4 mil) y, pese al débil desempeño reciente de la actividad, manufactura (+8 mil puestos).

 En nuestra visión, el deterioro del mercado laboral durante el trimestre móvil terminado en mayo, sumado al aumento de la inflación asociado al alza de los combustibles, habría comenzado a afectar el desempeño del consumo privado durante el segundo trimestre. Si bien los precios de combustibles han retrocedido en las últimas semanas, esta situación del mercado laboral configura un escenario de crecimiento más desafiante para la segunda mitad del año.