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19 Mayo 2026

Flash económicos

Informe de Estabilidad Financiera (IEF) del primer semestre de 2026: Banco Central avanza en la convergencia del RCC en medio de riesgos externos elevados

El Banco Central no identifica desequilibrios locales inmediatos, pero sí un escenario externo más frágil, donde un shock financiero global podría transmitirse con rapidez a Chile.

El Consejo del Banco Central de Chile, en su Reunión de Política Financiera del primer semestre de 2026, decidió por unanimidad continuar la convergencia del Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) hacia su nivel neutral, elevándolo desde 0,5% a 1% de los activos ponderados por riesgo, con un plazo de implementación de 24 meses, superior a lo señalado en el marco de política para el RCC publicado en 2024, que establecía al menos 12 meses. La decisión cuenta con informe previo favorable de la CMF y responde a un entorno en que los riesgos para la estabilidad financiera global se mantienen elevados, en particular por la posible intensificación de la guerra en Medio Oriente, sus efectos sobre la inflación y el crecimiento mundial, y la persistencia de tensiones geopolíticas. A esto se suman vulnerabilidades asociadas al alto endeudamiento fiscal, valoraciones elevadas de activos financieros riesgosos y dudas respecto del creciente rol de los intermediarios financieros no bancarios.

El IEF del primer semestre de 2026 se presenta en un entorno internacional de alta incertidumbre. Los mercados financieros globales registraron fuertes fluctuaciones desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, aunque posteriormente parte de esos movimientos se revirtió ante expectativas de negociación. Sin embargo, el Informe advierte que la visión relativamente benigna de los mercados contrasta con riesgos relevantes, entre ellos un eventual deterioro abrupto de las condiciones financieras, presiones sobre las tasas largas por el alto endeudamiento fiscal en economías avanzadas, correcciones de precios en activos asociados a inteligencia artificial y posibles canales de amplificación por la interconexión entre bancos e intermediarios financieros no bancarios.

Para Chile, la materialización de estos escenarios podría traducirse en salidas de capitales, aumentos de tasas de interés, movimientos del tipo de cambio y menor disponibilidad de financiamiento para economías emergentes. Además, un deterioro real más persistente del conflicto en Medio Oriente podría afectar la actividad y el empleo local, con efectos negativos sobre la capacidad de pago de hogares y empresas. A nivel local, los mercados financieros se han acoplado a las tendencias externas y han operado sin anomalías relevantes en la formación de precios, aunque cambios en la participación de no residentes en renta fija local, la mayor exposición de fondos mutuos a bonos bancarios y las posiciones en derivados de los fondos de pensiones podrían elevar la sensibilidad del mercado ante shocks externos de mayor magnitud.

Crédito con señales de recuperación

El crédito bancario muestra un crecimiento positivo, en línea con la evolución de la demanda y sin evidencia de que el capital bancario esté restringiendo la oferta. El IEF destaca que las condiciones de otorgamiento se mantienen estables, mientras las tasas de colocación han seguido a sus tasas de referencia y los spreads no registran cambios relevantes. En marzo, la cartera comercial creció 1,6% real anual y, descontando el efecto cambiario, habría mantenido tasas positivas durante los últimos nueve meses. El crédito de consumo bancario aceleró su expansión hasta 4,8% real anual, impulsado principalmente por tarjetas vinculadas a sociedades de apoyo al giro. Por su parte, el crédito para la vivienda crece en torno a 1,6%, sustentado por nuevos flujos asociados al programa FOGAES de incentivos a la adquisición de vivienda nueva.

Usuarios de crédito con vulnerabilidades acotadas

Hogares: Los hogares enfrentan este ciclo en una posición financiera algo más favorable que en el IEF anterior. La riqueza financiera neta alcanzó 122% del PIB al cierre de 2025 y el endeudamiento agregado bajó a 46% del PIB. En el mercado laboral, la masa salarial real siguió creciendo, aunque con una composición que refleja creación acotada de empleo, mientras el desempleo subió a 8,9% en el trimestre enero a marzo y los salarios reales crecieron cerca de 2,2% anual a marzo. Las vulnerabilidades se mantienen bajas, con endeudamiento y carga financiera estables, y la deuda en manos de hogares con alta carga financiera disminuyó a 27% desde 29% en el informe anterior. La deuda impaga se mantiene estable en consumo, en 10,6%, y aumenta moderadamente en hipotecarios, hasta 2,8%.

Empresas: El endeudamiento de las empresas no bancarias bajó a 103% del PIB al cierre de 2025, desde 106% en el IEF anterior y 113% al cierre de 2024, explicado por el crecimiento del PIB, la apreciación del peso y el lento avance de las colocaciones comerciales. Los indicadores financieros no muestran cambios significativos, con estabilidad en endeudamiento, carga financiera y liquidez, aunque las emisiones corporativas de bonos han tenido mayor dinamismo y se han concentrado en refinanciamiento de pasivos. El impago bancario de las empresas se estabiliza, pero permanece en niveles elevados, con un incumplimiento de pago de 6,3% de las colocaciones comerciales en febrero de 2026, algo por debajo del Informe anterior, pero aún sobre registros previos.

Sector inmobiliario todavía débil

El sector inmobiliario residencial muestra una mejora en ventas y perspectivas, apoyada por el programa FOGAES y el subsidio a la tasa de interés para viviendas nuevas de hasta UF 4.000. Las ventas de viviendas nuevas aumentaron 18% anual en el segundo semestre de 2025 y 19% en el primer trimestre de 2026, mientras la tasa hipotecaria se ubicó en 4,1% en marzo. Pese a ello, el sector continúa debilitado. La principal vulnerabilidad sigue siendo el elevado stock de viviendas terminadas disponibles para la venta, que implicaría 19 meses para agotar inventarios frente a 7 meses en promedio entre 2011 y 2019, junto con un impago bancario que se mantiene por sobre los niveles de la última década.

El sistema bancario robusto

El sistema bancario mantiene una posición sólida, con provisiones y garantías suficientes, rentabilidad por sobre sus promedios históricos y liquidez superior a los requerimientos regulatorios. La morosidad continúa estable y el gasto en provisiones de nuevos créditos ha disminuido, mostrando una visión de menor riesgo prospectivo por parte de la banca. La rentabilidad sobre activos alcanza 1,23%, aún por sobre su promedio desde 2010, y las holguras patrimoniales llegaron a 3,2% de los APR en CET1 y a 5% en IAC a febrero. Las pruebas de tensión confirman que, incluso bajo un escenario de contracción abrupta de la actividad, mayores costos de fondeo, depreciación del peso y shocks de tasas, la banca mantendría niveles de capital por sobre los requerimientos regulatorios bajo la métrica CET1.

Recuadro: Riesgos geopolíticos, financiamiento externo y tasas bancarias

Las tensiones geopolíticas son un canal relevante de transmisión financiera para Chile, especialmente por su impacto sobre el financiamiento externo y las tasas bancarias en moneda extranjera. La banca local ha aumentado su exposición al financiamiento internacional durante la última década, aunque mantiene descalces cambiarios acotados, y hoy más de la mitad de su deuda externa corresponde a emisiones de bonos en el exterior. En este contexto, un aumento de la incertidumbre geopolítica puede elevar las primas por riesgo, encarecer el fondeo externo y restringir el crédito transfronterizo hacia economías emergentes. Para Chile, el ejercicio empírico del IEF sugiere que este traspaso a tasas comerciales en moneda extranjera sería acotado, con un aumento cercano a 0,2 puntos porcentuales ante un shock de una desviación estándar en el índice de riesgo geopolítico, aunque bancos de mayor tamaño y con mayores holguras de capital amortiguan significativamente este efecto. Esto refuerza la importancia de contar con una banca sólida y capitalizada como mitigador frente a shocks externos.

Comentario final

En nuestra lectura, el mensaje del IEF es de resiliencia preventiva. El Banco Central no identifica desequilibrios locales inmediatos, pero sí un escenario externo más frágil, donde un shock financiero global podría transmitirse con rapidez a Chile a través de tasas, tipo de cambio, flujos de capital y condiciones de financiamiento. La decisión de llevar el RCC a 1% en 24 meses aprovecha una ventana en que la banca cuenta con capital, rentabilidad y liquidez suficientes, mientras el crédito comienza a recuperarse y las vulnerabilidades de hogares y empresas permanecen acotadas, aunque el impacto final en el mercado crediticio debe seguir monitoreándose. El foco hacia adelante estará en la evolución del conflicto en Medio Oriente, las tasas largas globales, los vencimientos de deuda local, la profundidad del mercado de capitales y la transición ordenada de la reforma previsional.