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18 Agosto 2026

Flash económicos

Cuentas Nacionales confirman debilidad de la actividad, con una demanda interna que pierde dinamismo

Esperamos una mejora gradual de la actividad durante el segundo semestre lo que llevaría a un crecimiento en torno al 1% durante este año.

Las cifras de Cuentas Nacionales del segundo trimestre confirman un debilitamiento generalizado de la demanda. El PIB cayó 0,2% a/a en el segundo trimestre del año y no registró variación respecto del trimestre previo, debido principalmente al deterioro de sectores ligados a recursos naturales, consumo e inversión. En contraste, el PIB no minero creció 0,7% a/a, mejorando en relación al primer trimestre (+0,2%), aunque retrocedió 0,1% t/t desestacionalizado.

Por el lado de la oferta, el panorama se mantiene en línea con lo que venían anticipando las cifras del Imacec. Los sectores vinculados a recursos naturales mostraron un débil desempeño, destacando agropecuario-silvícola (-0,3% a/a), pesca (-5,9%) y minería (-6,4%). Esta fragilidad también se transmitió hacia actividades relacionadas, como la industria de alimentos (-5,7% a/a). No obstante, los indicadores más recientes sugieren que varios de estos sectores habrían comenzado a estabilizarse, por lo que no anticipamos un deterioro adicional de magnitud durante los próximos meses.

Desde el lado del gasto, la demanda interna se expandió apenas 0,1% a/a y 0,1% t/t desestacionalizado, mostrando una pérdida significativa de dinamismo respecto de los trimestres anteriores. El consumo privado, aunque avanza en términos anuales (1,2% a/a), en el margen exhibió una caída de -0,5% t/t, con un retroceso en todos sus componentes. Esto se produce en un contexto de deterioro del mercado laboral y menor dinamismo de los ingresos reales durante el período.

La formación bruta de capital fijo (FBCF) no registró crecimiento respecto del año anterior. En esta línea, construcción y otras obras disminuyó 2,4% a/a, reflejando la persistente debilidad de la edificación, el término de algunos proyectos de inversión, particularmente mineros y de plantas desalinizadoras, y una materialización más lenta de lo esperado de los nuevos grandes proyectos. Por su parte, maquinaria y equipos se empinó 3,7% a/a.

Por el lado externo, las exportaciones de bienes y servicios cayeron 2,1% a/a, principalmente por menores envíos de cobre y, en menor medida, productos alimenticios, mientras que las exportaciones de servicios también disminuyeron, afectadas por el turismo. En tanto, las importaciones retrocedieron 1,6% a/a, destacando las menores internaciones de combustibles, productos químicos y vestuario. Con ello, la cuenta corriente acumulada en doce meses se ubicó en 0,2% del PIB.

En conjunto, las cifras confirman una economía debilitada durante la primera mitad del año. Hacia adelante, varios de los factores de oferta que impactaron la actividad ya comenzaron a estabilizarse, destacando la recuperación de la minería en el margen. Por otra parte, la demanda interna ha perdido dinamismo: el consumo comienza a resentir el deterioro del mercado laboral y de los ingresos reales, mientras que la inversión está tardando más de lo previsto en recoger el impulso de los grandes proyectos. En ese contexto, esperamos una mejora gradual de la actividad durante el segundo semestre lo que llevaría a un crecimiento en torno al 1% durante este año.